Las manos quietas. Mi hijo autista.

Las manos quietas. Mi hijo autista.

Hace muchos años que conozco a Ana. No solamente es gran amiga de grandes amigos míos, sino que es poeta y ávida lectora. Hace tres años, cuando yo todavía vivía en Rumanía, sacó un libro  de autoficción que tuvo mucha repercusión en el mundillo literario y, sobre todo, fuera de él. Pero por unas cosas u otras, yo nunca llegué a leerlo. Hace una semana, finalmente me decidí a hacerlo. Lo devoré en 24 horas.

En este libro, Ana Dragu cuenta su historia y la de sus hijos, que no se llaman Sasha y Aria, pero da lo mismo. Esta es una historia peculiar, ya que a Sasha (que hace unas semanas cumplió 14 años) le diagnosticaron autismo cuando era tan solo un bebé. Ana, mujer poderosa y verdadera madre coraje, lejos de amilanarse, porque en Rumanía no existían tratamientos adecuados para su hijo (o, mejor dicho, no había casi ninguno y los pocos que existían eran increíblemente caros), fundó el Centro de Recursos y Referencia en Autismo «El Principito», dejó su carrera de periodista, estudió Psicología y un máster (en este momento es doctoranda) y, desde hace 11 años, trata a cientos de niños y niñas, ayuda a sus familias, forma a otros futuros especialistas en la materia.

En este libro, Ana combina la explicación de hechos científicos con su día a día conviviendo con personas con autismo, tanto desde el punto de vista de una madre como el de la profesional en la que se ha convertido.

Es un libro que emociona y hace reír y llorar a partes iguales. Un homenaje a su familia, a ella misma, y a todas las personas con autismo.

Podéis leer varios fragmentos del libro aquí.

La crítica ha dicho de él…

Este libro, una especie de narración-ensayo trágico-poemática en primera persona, cuenta la historia de una madre soltera que cría a dos hijos, un niño y una niña. El niño, que en el libro se llama Sasha, es atípico, en el sentido de que tiene necesidades especiales, pero también poderes especiales, pues tiene oído absoluto. Es la confesión de una madre e, implícitamente, la historia de una familia atípica, obligada a funcionar según reglas no convencionales en un medio que, por culpa de los prejuicios y los miedos a lo diferente, puede volverse en cualquier momento hostil. Es un testimonio emocionante, pero sin caer en el patetismo, de la madre que se cambia a ella misma y cambia el mundo para su hijo autista, haciendo esfuerzos para entenderlo, haciendo esfuerzos para que el mundo entero lo entienda. Esta novela es una penetración en la mente, en la comprensión, de una manera diferente de percibir el mundo, de una comunicación más allá de los medios comunes. Y, naturalmente, de un gran amor materno.

(…)

Con sus escenas y diálogos con cientos de réplicas memorables, todas ellas maravillosamente absurdas, absolutamente cómicas o extrañamente inteligentes, el libro de Ana Dragu no es una guía, sino una carta literaria de ánimos para las familias que tienen un niño autista y a las que de esta manera se les aconseja no desesperarse y recurrir lo antes posible a un programa intenso para entrenar ciertas habilidades para sus hijos, puesto que se pueden realizar grandes progresos. Es una lotería, pero no es una tragedia; alégrate de que no sea peor, les dice Ana Dragu en este libro, al fin y al cabo, lleno de tranquilidad y optimismo, de humor, un libro muy especial, como sus propios personajes, una especie de manual de paciencia, amor y esperanza.”

Marius Chivu, Dilema veche, nº 582, 9-15 abril 2015

Un poema de Elena Vlădăreanu

No siempre he pesado 62 kg. Aunque cuando pesaba 48 también parecía como si pesara sesenta.
Caderas anchas, senos grandes, huesos grandes. Hombros caídos, como los de
mi madre.
Cuando acababa de conocer a mi actual marido y estaba muy
enamorada, un día me hizo una foto mientras le
preparaba patatas fritas. Parezco una ama de casa, le dije,
una señora. Bórrala. No la borro. ¿Qué, es que no lo eres? respondió él.
Lo era.
Pero los artistas no lo son. Y no me sentó nada bien.

Un día, un poeta se desnudó mientras leía sus textos.
Su gesto se volvió viral.
Durante unas horas, la palabra preferida en la red fue:
Ver-ga.
¡Ver-ga!
Silabeemos todos juntos: ¡ver-ga!
junto a naked poetry.
Un hombre blanco, joven, guapo, heterosexual. Artista pura sangre.
Pero si:
Mujer no tan joven, tripa, senos caídos, celulitis
dos hijos colgando
Etc.
Etc.
¿practicando naked poetry?
¡¿En serio?!

A mí me gusta la ropa de colores, los artistas se visten de negro. All
black.
Yo no fumo, los artistas fuman. No me drogo, no bebo.
Los artistas… en fin.

Me he propuesto adelgazar. Fuera dulces, grasas, empezar a nadar,
a correr por el parque.

¿Y si lo intentara también con una rinoplastia?

Comprar una faja, espalda recta, hombros rectos.
Cambio radical de armario.
Soy un cuervo.

Una operación de reducción de pecho.
Los artistas son andróginos, sobre mí llevo escrito en mayúsculas REPRODUCCIÓN.
La salvación de la especie.
Ama de casa.
Madre.
Pequeña, caderas anchas, muslos, michelines, senos, hombros caídos.

Los artistas no se reproducen.
Manole vuela desde el tejado, su mujer ha sido emparedada viva,
sin descendencia.

Festival Internacional de Literatura y Traducción de Iasi (Rumanía)

Dentro de exactamente un mes comenzará el FILIT Iași (Festival Internacional de Literatura y Traducción), al que tengo el gran honor de haber sido invitada, junto a colegas traductores y traductoras de rumano de otros 10 países.

He aquí la lista completa de traductores y traductoras: Ingrid Baltag (Alemania), Mauro Barindi (Italia), Olga Bartosiewicz (Polonia), Elena Borrás (España), Florica Courriol (Francia), Jean-Louis Courriol (Francia), Inger Johansson (Suecia), Bruno Mazzoni (Italia), Steinar Lone (Noruega), Philippe Loubiere (Francia) y Eva Ruth Wemme (Alemania).

Aunque podéis leer el anuncio completo en su página web os dejo aquí un resumen, porque, al menos de momento, solamente está en rumano:

Entre los autores extranjeros invitados están Jonathan Franzen (EE. UU.), Jón Kalman Stefánsson (Islandia), Kamila Shamsie (Gran Bretaña), Sylvie Germain (Francia), Iuri Andruhovici (Ucrania), Eduardo Caballero (España), Evald Flisar (Eslovenia), Catherine Lovey (Suiza), Lluis-Anton Baulenas (España), Goce Smilevski (Macedonia), Roland Orcsik (Hungría), Sveta Dorosheva (Ucrania/Israel), Lorenzo Silva (España), Yannick Haenel (Francia), Tomas Zmeskal (República Checa), Carl Frode Tiller (Noruega), Catherine Gucher (Francia).

Entre los autores rumanos invitados están Gabriela Adameșteanu, Irina Teodorescu, Liliana Lazăr, Carmen Firan, Augustin Cupșa, Dorina Rusu, Ana Maria Caia, Andrei Crăciun, Tudor Ganea, Cristian Fulaș, Alex Tocilescu, Bogdan Răileanu, Adela Greceanu, Eugen Istodor.

En la Casa de la Infancia, el público podrá conocer a las autoras Moni Stănilă, Adina Rosetti, Delia Calancia, Simona Antonescu y Alexandra Rusu. En la Casa Fantasy participarán en los eventos los escritores Oana Arion, Cristina Nemerovschi, Oliviu Crâznic, Florin Corneliu Pîtea y Daniel Timariu.

Los invitados a la Casa de la Poesía son Andrei Dosa, Florin Partene, Nicoleta Nap, Radu Nițescu, Nichita Danilov, Ioan Es. Pop, Alex Văsieș, Teodor Dună, Andra Rotaru, Benji Horvath, Diana Geacăr, Robert Șerban y Nicolae Coande.

 

 

 

El Insectario Coman, en la Bella Varsovia

El poemario El Insectario Coman, de Dan Coman, ha sido uno de los volúmenes más galardonados este año en Rumanía. Ha ganado el Premio al Libro de Poesía del año 2017,  el Premio Observator Cultural (otorgado por el diario homónimo) y el Premio de Poesía de los Premios Radio România Cultural.

En la primavera del año 2019, el Insectario Coman entrará a formar parte del catálogo de La Bella Varsovia, editorial que la poeta Elena Medel dirige y supervisa.

Para abrir boca, os dejo aquí un poema de este magnífico volumen. Podéis leer más en este enlace.

tan solo ella

soñé que la mariposa-labrador
volaba sola por Grigore Bălan,
de aquí para allá,
con la cabeza inclinada

soñé con ciudades de suecia

una mujer anciana escurriendo el sol como una camisa
sobre un balde

soñé con d.h.,
joven e inesperadamente hermosa
que escuchaba la radio en casa de mis abuelos,
y sorbiendo de una taza de leche caliente

soñé con senos más pequeños que un colibrí,
manos secas, los sexos enormes de unos conocidos

soñé con el día en el que se termina para siempre el placer

soñé con un niño que jugaba en los huertos de café,
avanzando lentamente entre la nata que crujía como la hierba seca

soñé con la lengua italiana, la montaban unos adolescentes en una mesita
de piezas de colores de lego

y durante este tiempo, mientras yo dormí y soñé,
ella durmió muy lejos de mí
y me soñó

transcribía cada uno de mis sueños
después volvía a soñar
para asegurarse de que anotaba absolutamente todo

cuando aparecía la luz nos despertábamos cada uno en otro sitio y empezábamos la vida,
íbamos al trabajo, a la compra,
cuidábamos a otros,

y fuera nevaba, era una nieve azul y blanda, además
la mariposa-labrador volaba sola por Grigore Bălan,
de aquí para allá,
con la cabeza inclinada

no nos reconocía

Reseñas en prensa:

«La expresión poética adquiere una amplia respiración, una forma abierta, accesible en el más positivo de los sentidos, y lo más admirable es que Dan Coman consigue realizar esta transformación sin hacer ninguna concesión para el público» (Cezar Georghe, Observator Cultural nº 908, 2-2-2018)

«El Insectario Coman (2017) me parece una especie de síntesis de todas las modalidades de escritura practicadas en sus anteriores libros. Los contenidos domésticos del Diccionario Mara se encuentran inmersos en un discurso que recuerda al del Año del topo amarillo. Este tipo de sublimación produce efectos poéticos extraordinariamente intensos.» (Serban Arxinte, Dilema veche nº 717, 16-22 de noviembre de 2017).

Marin Mălaicu-Hondrari

Marin Mălaicu-Hondrari

Marin Mălaicu-Hondrari nació el 29 de enero de 1971. Debutó con un volumen de poesía titulado El vuelo de la mujer sobre el hombre (Editura Eikon, Cluj, 2004), que fue galardonado con el Premio de Debut de la filial de Cluj de la Unión de Escritores de Rumanía. En 2006 publicó un volumen de prosa, titulado El libro de todas las intenciones (Editura Vinea, Bucarest), que le confirmó como una nueva e importante voz en el panorama literario rumano y que fue muy apreciado por importantes autores rumanos contemporáneos, como Mircea Cărtarescu.

Vivió cinco años en Córdoba (entre 2002 y 2007), lo que le valió para aprender castellano -con acento andaluz- y volverse fanático del jamón. De esa experiencia nació su novela Cercanías (traducida por Elena Borrás y publicada en la Editorial Traspiés en 2015), que supuso en Rumanía un éxito tanto para la crítica como para el público. El director de cine Tudor Giurgiu (director, además, del TIFF, Festival Internacional de Cine de Transilvania) ha realizado la adaptación cinematográfica de esta novela, rodada en 2017 en España y que tiene como protagonistas a Belén Cuesta, Mihai Smarandache, Luis Bermejo y Ariadna Gil. El guión de Parking, la película, escrito originalmente en rumano, fue traducido también por Borrás.

Por otro lado, es traductor de literatura española e hispanoamericana al rumano. Ha traducido, entre otros, a Cortázar, Vargas Llosa, Care Santos o Luis Landero. Desde 2008 forma parte del equipo organizador del festival de poesía y música de
cámara Poezia e la Bistrita (La poesía está en Bistrita). Leer más

Un rincón para la literatura rumana

En mayo de 2010 el Instituto Cultural Rumano de Bucarest me otorgó una beca para traductores de literatura rumana. Desde ese momento entré en contacto con la literatura rumana, que me ha dado grandes alegrías, amistades y preciosos proyectos. Mediante esta página pretendo ordenar y dar a conocer (una parte de) la obra de los escritores y escritoras rumanos que me gustan y -¿quién sabe?- quizás así conseguir publicar sus volúmenes traducidos al castellano.

Si tienes una editorial, revista de literatura o, por cualquier otro motivo, te interesa leer más de lo que he publicado aquí, puedes contactarme.